Diciembre Astronómico 2011 PDF Imprimir E-mail

psalterium_bode_georgii_brandDICIEMBRE ASTRONÓMICO 2011

EL CIELO DEL ANOCHECER

Hacia el oriente destaca el más hermoso grupo de constelaciones que es dable encontrar en la bóveda estrellada. Orión, el mítico cazador, enfrenta al Toro que luce la roja Aldebarán; las Tres Marías por cinto, las Tres Chepas en la vaina del puñal, Rigel, Betelgeuse, Saiph y Bellatrix adornándole la capa. Al celestial gigante le siguen sus fieles Canes, el Mayor con Sirio, la más brillante estrella del firmamento, el Menor con Proción.

En el sur, la Cruz y Alfa y Beta del Centauro rozan el horizonte; a la izquierda del Polo vemos a Canopo de la Carena, en tanto culmina Achernar del Erídano.

psalterium_bode_georgii_brand

 

Hacia el poniente, Altair del Aguila se oculta, en tanto al norte destaca el cuadrilátero del Pegaso.

El Camino de Santiago recorre el horizonte en toda su extensión; un hermoso panorama visto desde lugares libres de la polución lumínica.

EL SALTERIO DEL REY GEORGE III DE INGLATERRA

A el y otras dos constelaciones de breve vida se refiere Martin George en “Southern Sky” (Astronomy October 2011).

Con el crepúsculo vespertino de diciembre podemos apreciar a la constelación del Erídano fluir desde el noreste, cerca de Orión, hasta su gran estrella, Achernar, elevada sobre el horizonte austral. Su contemplación trae a la memoria la constelación Psalterium Georgii puesta en el cielo en 1789 por el padre Maximilian Hell (1720 – 1792), el director húngaro del Observatorio de Viena.

Recordando al salterio, de sus variadas acepciones, como un instrumento musical semejante a un arpa pequeña que se disponía horizontalmente pulsándose sus cuerdas con un macillo, uñas de marfil, o las propias del interprete, la constelación estaba destinada a honrar a William Herschel y a su patrón, el Rey George III de Inglaterra, en relación con el descubrimiento de Urano en 1781. Como veremos el homenaje será un poco menos efímero que el del propio Herschel al sugerir el nombre Georgium Sidus para su hallazgo.

En concreto Hell sugiere tres constelaciones: Tubus Herschelii Major, Tubus Herschelii Minor, correspondientes a dos de los instrumentos del descubridor, y Psalterium Georgii. El Tubus Major lo ubicaba entre Géminis y Lynx y el menor entre Orion y Taurus, en tanto que el Salterio terminaba en la zona norte del Eridano. En su Uranographia de 1801, el astrónomo alemán Johann Bode abarcaba al grupo como Harpa Georgii.

Desgraciadamente, para la constelación y su promotor, la idea de honrar al patrón de Herschel en los cielos no prospero cayendo pronto en desuso, siendo su aparición en el ya mencionado atlas la última mención.

PARA ASTRÓNOMOS DE NAVIDAD

Nos referimos a los que recibirán del Viejo Pascual un telescopio o un par de prismáticos para alentar el interés por la astronomía.

En los anocheceres de diciembre destacan las constelaciones descritas mas arriba, en “El cielo del anochecer”, y aquí hilvanaremos algunas reglas para observarlas.

Un elemento de referencia son las Tres Marías; ellas definen una línea que, prolongada a la derecha nos lleva a Sirio del Can Mayor, y a la izquierda a Aldebarán del Toro una estrella sensiblemente rojiza y, siguiendo mas allá de Aldebarán nos conduce a un titilante grupo de estrellitas conocido como las Pléyades o las Siete Cabritillas. Si trazamos una línea mas o menos perpendicular a las Tres Marías, llegaremos, por arriba a la azul Rigel y, hacia abajo a la rubicunda Betelgeuse.

Desviando la vista un poco hacia arriba de las Tres Marías veremos a la Tres Chepas, el puñal del cazador Orión y allí se aprecia, aun a simple vista, una tenue luminosidad que corresponde a la nebula M42, un agrado de ver con los binoculares pero especialmente al telescopio. M 42 representa uno de los mas grandes y brillantes criaderos de estrellas de todo el firmamento. Cuatro de los más jóvenes soles forman el sistema estelar conocido como Trapecio ubicado en la región más brillante de la nebula. La estrella al final de puñal, iota Orionis, nos ofrece una hermosa introducción a las estrellas dobles: el par consiste en una estrella de tercera magnitud y otra de séptima a 11” de distancia; fácil de resolver con un telescopio pequeño.

Un destacado cúmulo estelar se ubica cerca de Sirio; le ubicaremos a un tercio de la distancia entre Sirio y la segunda estrella de la constelación, Adhara.

A estos primeros pasos debemos agregar los planetas visibles al anochecer como es Júpiter, muy elevado sobre el horizonte del norte rumbo a su culminación, en donde el telescopio nos permite gozar de elaborados detalles atmosféricos y la danza de sus satélites. En el poniente esta el brillante Venus cayendo al ocaso.

Si esperamos a las 2 de la madrugada, nuestro giratorio balcón terrestre, nos llevara a ver como se eleva por el ENE Marte, en tanto Júpiter se hunde en el ocaso. Dos horas mas tarde se agrega Saturno en el este, con su sistema de anillos.

LOS PLANETAS

A la hora del crepúsculo destaca, en el WSW yendo al ocaso, Venus en Sagitario con magnitud –3,8; a pesar de su brillante aspecto luce bastante decepcionante al telescopio: a principios del mes con 11,5” y un 89% de iluminación, y 12,9% con 83% para fin de mes. Su “show” crepuscular se mantiene casi inalterado en el curso del mes de diciembre.

Por el norte, y rumbo a su culminación, vemos a Júpiter con magnitud –2,7 destacándose en una región pobre en estrellas como es el limite entre Pisces-Aries. Al telescopio podemos gozar de su disco de 46” pleno de características atmosféricas como sus dos oscuras bandas ecuatoriales, que acotan una brillante zona ecuatorial; y que decir de sus satélites galileanos: Io, Europa, Calixto y Ganímedes con sus cambiantes configuraciones que remedan un sistema solar.

Pasadas las dos de la madrugada, con Júpiter yendo al ocaso por el WNW, nace en el ENE el rubicundo Marte en Leo, con magnitud 0,6 que va incrementando para llegar a 0,2 para fin de mes; su contraste con Regulo, tanto en brillo como en color, hace de la observación visual un agrado. Al telescopio es notable su incremento de tamaño, respecto a comienzos de año, y ahora le veremos aumentar de 7,1” a 8,9” durante el mes; sus casquetes polares son obvios y, en momentos de estabilidad atmosférica, se apreciaran algunas marcas de la superficie.

Unas dos horas más tarde Saturno en Virgo se asoma por el E con magnitud 0,7 a unos 5° bajo Spica; puede gozarse del notable contraste entre las tonalidades doradas del planeta y el blanco-azulado de la estrella. Al telescopio es notable su disco de 16” con anillos de 37” y a 14° de inclinación. Para el día 21 le hará compañía el delicado menguante lunar.

Luego de pasar entre el Sol y la Tierra el 4 de diciembre, Mercurio se asomara en el crepúsculo matinal unos diez días más tarde, derivando hacia el oeste, en su fuga del resplandor del Sol naciente; con magnitud variando entre 3,3 y –0,4 en el curso del mes y llegando a su máxima elongación occidental de 22° el 23 del mes. El 23 le acompañará el delicado menguante lunar cuando este cerca de Antares del Escorpión.

ECLIPSE TOTAL DE LUNA

Ocurrirá el 10 de diciembre con su máximo a las 11:31:49 UT, cuando la Luna este en el cenit en el Océano Pacífico, cerca de Guam y las Islas Marianas del Norte. Será visible en su totalidad desde Asia y Australia, y no desde América del Sur ni la Antártica.

Tanto desde Europa y África como desde América del Norte y Central, se le vera en distintas fases a la salida, o la puesta lunar, respectivamente.

SOLSTICIO DE VERANO

El 22 de diciembre a las 02:30 UT, el Sol en su curso anual aparente en torno a la Tierra, alcanzará su máxima declinación austral.

En esa fecha, nuestro hemisferio tendrá la noche más corta; comienza nuestro verano, se inicia el crudo invierno boreal. A parte de esta acotación global, otra de corte local: el Sol culminará en el cenit de todos los lugares de la Tierra sitos en el trópico de Capricornio, el cual cruza nuestro país un poco al norte de Antofagasta, próximo a Cerro Moreno.

León Villán E. (Socio 849)